Abr*

Qui perd els orígens perd identitat.

Jo vinc d’un silenci, Raimon.

Este mes de abril el Colectivo VideoLab nos ha deleitado con un cocktail lleno de sabores diferentes: desde maravillosos documentales al más puro estilo etnográfico sobre la importancia de las culturas, de la identidad y de la lengua como instrumento básico de subjetividad y pertenencia a una cultura, hasta piezas conceptuales como el caso de pequeñas composiciones formales que recuerdan las primeras vanguardias europeas.

Broken eggs– pequeña composición  sobre el huevo y su forma de cocinarlo –donde se mezclan la imagen de video con la animación gráfica-, y Sinfonia sonora, más formal, a la manera de vanguardia futurista donde la disposición y la organización de las formas, el ritmo, el montaje, la máquina y el movimiento crean una nueva forma que prima sobre una narración lógica, una representación de la realidad con una cadena de hechos con sentido, son un buen ejemplo de ello. Son maneras de hacer cine o mejor  dicho videos, que cuestionan la imagen-acción, como la gran forma de cine de género  (narración audiovisual de género), sino que, no subordinando la imagen a la narración o a la acción como la única que puede constituirla buscan su propio espacio, su propia ontología y experimentación.

Por otra parte, Un hombre estornuda, realiza otra forma de subversión. Monta una serie de elementos en principio sin conexión para crear una historia lógica. No lógica en la sucesión de los hechos, sino en la asociación de ideas. Una fresa, una bola de nata, una pelota, un grifo, etc, son elementos que resultan los nexos de unas acciones que acaban perfectamente acopladas creando sentido a mitad camino entre lo extraño y la congruencia.

Finalmente, me gustaría presentar el maravilloso documental La última frontera, un valioso documento sobre la comunidad indígena de los Nahá, que tiene  sus orígenes en los mayas y que actualmente quedan uns 150 habitantes en la selva de Lacandona, al noroeste del estado de Chiapas. Se autodenominan hach winik, que significa hombres verdaderos.

Cantaba Raimon que quien perdía sus orígenes perdía su identidad. Me viene a la cabeza aquella estrofa de una canción preciosa del cantautor, Jo vinc d’un silenci, al ver La última frontera, sobre todo en la declaración de un chico nahá cuando dice que no se avergüenza de bajar a la ciudad haciendo visible y reivindicando sus raices, su cultura, como algo que determina  su identidad. El silencio se hace visible en este documental y da voz a los minorizados nahá. Bravo por el director Ruy Rodríguez.

Y dice literalmente el nahá respecto a su visibilidad:

.. ya andan asi bien vestidos, con pantalones de lujo.. eso no les gana nada y además andan así por qué se averguenzan de ser lacandones.. ellos quieren cuando van en la ciudad que no se vea que son lacandones. pero a mi no me da pena por qué he ido en la ciudad así vestido, por qué he ido a vender artesanías, flechas.. a veces se burlan de mi pues mira ahí va una mujer.. pero  a veces yo me paro a hablarles y les digo: no me da pena, le digo, al contario, ustedes mismos se perjudican, por qué esto es lo que llevo, es mi cultura.. y ustedes qué cultura tienen? nada, qué pueden ser? nada. No tienen cuentos. y se quedan pues así serios, pues molestos.. sí, mucha gente me ven así, como jóvenes en la ciudad me burlan.. dicen, mira ahí va ese, qué será? lleva una bata.. no les hago caso. para qué? no me voy a tomar la molestia de ir a pelear con él.. y así ojalá yo siga igual y no cambie con el tiempo.. voy a tratar de seguir igual como lacandón..


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